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Soy Mujer No Cis

Foto del escritor: Revista PolitiqueRevista Politique

Actualizado: 25 oct 2021

Autora: Verónica Cervantes, politóloga en proceso. Es fundadora y actual directora de la Revista Politique, medio de información feminista.


Una vez que entras al feminismo la vida cambia, y creo que la experiencia de cada una siempre será diferente.


En lo personal reconozco siempre que mi primer acercamiento al feminismo fue Emma Watson y Betty Dodson[1], después leí a Nuria Varela en “Feminismo para principiantes” y tomé una postura regulacionista de la prostitución a partir de ese libro. Ese acercamiento ocurrió cuando tenía unos diecisiete años, al mismo tiempo que entré a la universidad, donde mi encuentro con el feminismo sería completamente diferente. Conocí a tres mujeres que fueron clave para mí, mis amigas Itzel Valle, Liliana Galeana y Osiris Larumbe.


Esas tres chicas mayores que yo tenían una historia feminista de la que podría haberme enriquecido y no lo hice, ellas proponían un abolicionismo de la prostitución, me apostaban por un feminismo separatista y hablaban de conceptos que me entraban por un oído y salían del otro como la heterosexualidad obligatoria. Creo que leí a dos que tres autoras y me sentía tan sabionda que no me interesa lo que ellas me podían aportar, renegaba de que los hombres sí podían ser feministas y defendía que las mujeres prostituidas eran trabajadoras sexuales. Sobre todas las cosas me subí al tren de defender a Angela Ponce[2] y discutí que si él se sentía mujer lo era y que quien me dijera lo contrario era un transfóbico.[3]


Creo que muchas en un ego desmedido entendemos mal qué es el feminismo, no puedo hablar por todas, pero comportamientos que tuve los veo en muchísimas otras chicas. Solamente había leído un libro y Varela resume en unas tres hojas los seis posicionamientos que existen sobre la prostitución, y yo ya había decidido que el regulacionismo era el mejor sin entender ninguno a profundidad, Emma Watson era mi referente número uno y su campaña de #HeForShe me parecía super progresista y rompedora de barreras, por eso defendía que los hombres sí podían ser feministas. Pero tiene que quedar claro lo desinformada que estaba, educada por vídeos, dos libros, blogs de internet y discusiones a través de twitter o Facebook.


Ahora ¿Qué pasaba con el tema de Angela Ponce? En principio yo estaba en desacuerdo con su participación en miss universo y puse en un estado de whatsapp que no me parecía correcto cuando las mujeres luchaban tanto por espacios y entonces un amigO me dijo que yo no tenía el derecho de invalidar la identidad de nadie, sin cuestionar ni investigar YO OBEDECÍ y digo “obedecer” porque no cuestioné más, algo en mí decía que no me cuadraba del todo, pero el hecho de que él me lo dijera me hizo sentir que él tenía razón[4].


La razón de que yo fuera así de renuente con cuestionarme se debe a que la sociedad impuso en mí una serie de reglas que yo tendría que atender para que me aceptaran como mujer (El género), se debe a mi socialización como mujer. Y la realidad es que nunca entré en ese estereotipo de género, mi cabello fue y sigue siendo un desastre, mi acné era tan fuerte como las estrías en mis delgados muslos, mis labios gruesos y rotos, mis ojos grandes y negros, mis escasas cejas, mi nariz con espinillas. Nunca me sentí bonita en la vida real, solamente en las fotografías que podía editar a través de internet donde mi racismo me hizo aclarar y retocar mi piel. No me sabía/sé quedar callada, me gustaba hablar de la masturbación y la marihuana desde muy joven, yo nunca logré ser femenina y cuando a los nueve años me llegó la menstruación, no hubo un día de mi vida que no rogara haber sido un hombre.


Soñaba con despertar y ser un niño, para ellos todo era más fácil, más rápido y hasta parecía que todo era mejor. En el porno[5] ellos disfrutaban, en la escuela los estudiábamos a ellos, en la historia, en el cine, en los libros, en la magia… Eran ellos LOS referentes ¿Y las mujeres? Yo estaba carcomida por una cultura occidental que me hizo adorar todo lo que giraba alrededor de ellos, quería agradarles, quería gustarles, cuando descubrí mi sexualidad quería ser deseada y ese feminismo con el que yo inicié, el que pide regular la prostitución y porno, el no separatista, el que apuesta por una relación heterosexual “a lado de un aliado”, el feminismo que no me cuestionaba, que me invitaba a seguir obedeciendo las ideas de ellos reforzó que mi libertad era ser un objeto de consumo masculino.


Entonces ¿Cómo una feminista como esa niña del 2017/2018 se volvió una feminista abolicionista de la prostitución? Leí, esa es la respuesta idónea, leí. Conocí a una mujer que hasta el día de hoy es muy importante en mi vida, Yolanda Rodriguez Villegas, una feminista abolicionista de la prostitución, descubrí “ímpetu centro de estudios A.C.” tomé un curso con ellas llamado “Introducción a los feminismos” y tuve que leer a muchas mujeres como Karina Vergara, Andrea Franulic, Simone de Beavouir, Andrea Dworkin. Conocí en twitter un montón de mujeres defendiendo los derechos de las mujeres, hablando sobre los vientres de alquiler, la misoginia en las leyes de identidad de género.


Cuando leí a Rosa Cobo Bedia y Karina Vergara, entendí al fin que mi vida no podía ni tendría que girar a la aceptación de ellos, ni de nadie más que mi propia felicidad. Con ellas entendí que yo era una racista, clasista y también que todo lo que estaba defendiendo iba en contra de mis propios derechos, de mi seguridad y dignidad.


Que fuerte fue para mí cuestionarme y ver que todo lo que defendía era misoginia disfrazada de progresismo, priorizaba hombres, insultaba mujeres y seguía desde una lógica patriarcal hablando, vistiéndome, relacionándome y activando.


Esa es la historia de mi yo de 2017 a la que me convertí en 2020, pasaron tres largos años para que pudiera entender y discutir todo esto conmigo misma, asistir a un encuentro nacional de acompañantes de aborto[6], tomar cursos y leer todo lo que debí hacer en principio y no hice. Me cuestioné la heterosexualidad obligatoria, la prostitución, los vientres de alquiler, el racismo, la “identidad de género” … todos esos temas que me negaba a querer entender cuando fui una amante del capitalismo[7].


Toda mujer feminista vive ese proceso, aunque sé que algunas nunca pasan de ser regulacionistas y otras desde siempre fueron abolicionistas, el punto es que algo que fue de la mano conmigo en todo este proceso fue la revista que fundé en 2019 “Revista Politique” como yo la revista fue pro-LGBTTIQ+, después pasamos el proceso de entender el abolicionismo de la prostitución y al fin llegamos al tema de que no somos CIS, somos mujeres.


Entendí mi realidad como mujer y ahora soy consciente de que la discriminación, violencia y abusos que viví fue porque nací con vulva.

Y así como entendí esto, entiendo a quienes defienden a los transfemeninos como parte del feminismo porque una ya no quiere discriminar cuando es más consciente de la realidad y de la opresión que viven minorías por los grupos de poder, no quieren ser unas conservadora y sé que tratan de ser lo más respetuosas, incluyentes y reflexivas posibles. Para mí el defender a Angela Ponce también estuvo cargado de una profunda empatía por él, me parecía que vestirse así y cambiar sin importarle lo que LOS demás dijeran, era algo radical y estaba rompiendo estereotipos, cuando en realidad estaba en un error, cegada por el amor y lealtad a los hombres que se enseñaron.


Para empezar los concursos de belleza son espacios llenos de misoginia, el hecho de que un hombre decida ser “femenino” no es algo nuevo, muchos otros antes de Angela lo hicieron, pero él logró entrar en el concurso de belleza más popular, además que fue el primero en hacerlo, pero ¿Por qué esto sería un logro? Los concursos de belleza fomentan que lo máximo a lo que una mujer puede aspirar es a ser “bonita” y reproducen todos los estereotipos de género, de lo que una mujer debe ser ¿Por qué entrar en un espacio machista sería algo transgresor?


Ahí me cuestioné “Las mujeres trans son mujeres” ¿Por qué? Según la teoría queer, el sexo es una categoría construida y la sociedad impone qué es ser hombre y qué es ser mujer, cuando en realidad no hay algo que define qué es serlo y qué no es serlo. Al principio esto me parecía muy lógico, pero lo cierto es que una mentira con un poco de verdad siempre es más fácil de vender[8].


Es cierto que el sexo no es una clasificación natural, somos seres sociales y las mujeres y hombres somos “la hembra y macho” de la especie humana, pero existió una clasificación de esto[9] y con ello el género que es el medio de opresión del sistema patriarcal, adhiriendo todas esas cosas que hacen (según la sociedad) a la mujer una mujer y aun hombre un hombre. El género es una cuestión de geografía, porque mientras aquí en México ser masculino es ser rudo en Francia es ser delicado, así que la construcción del género depende de eso de la sociedad, es una cuestión cultural.


Nuestro cuerpo está aquí, es tangible y no es lo mismo nacer como mujer y nacer como hombre, no te crían igual, la sociedad no te ubica igual y por supuesto que la vida NO es igual. No somos iguales, no solo basta hablar de biología sino de una realidad histórica y material. Ellos no pueden ni podrán entender qué es ser una mujer, desde el día en que nacen hay una distinción.

Esto que digo es tan cierto que cuando un hombre decide que en “realidad es mujer” la socialización de hombre SE NOTA, tiene confianza y seguridad al hacerlo, se posa frente a una y le discute, nos enfrenta, nos reta y nos trata de intimidar, nos dice “Yo soy mujer porque lo digo yo y si no estas de acuerdo, estas contra mí” eso es el género presente, diciéndote que como hombre puede hacer y decir lo que quiera, siempre será mejor que tú y es consciente que como hombre tiene PRIVILEGIOS.


Para mí que la comunidad LGBTTTIQ+ me parecía el grupo más oprimido de la historia y no es cierto, es un colectivo misógino y no hay grupo más oprimido que las mujeres, son las lesbianas las que sufren más que los homosexuales, son las niñas las que corren más peligro que los niños, son los transmaculinos los que menos visibilizados están, son y siempre son los hombres LOS QUE IMPORTAN, ninguno es mejor que otro y ninguno es diferente al otro, la socialización de hombre se siente, se ve, no puedes ocultarla.


Yo invalidaba mi propia opresión, ahora con mi consciencia feminista y nadie puede venir a decirme que SER MUJER no es mi historia, yo he sufrido y sigo sufriendo la violencia de los hombres, mi cuerpo, mi mente, mi corazón ha sido victima de este sistema patriarcal que me enseñó a odiarme y me impuso la heterosexualidad.


Yo sé que es ser mujer porque YO SOY UNA MUJER y valorarme me costó años, quererme me costó una vida, sentir por mí y perdonarme. Y entonces ellOs me están diciendo que historia no vale nada porque soy una CIS, que al “sentirme” mujer soy PRIVILEGIADA e invalidan mi realidad, me quitan mis espacios en la política, en el deporte, en las artes y además, la poca justicia a la que tengo acceso la hacen aún más difícil porque jurídicamente ME BORRAN.


¿Soy una TERF por decir que mi realidad como mujer no es un privilegio? PUES LO SOY ¿Soy una TERF por decir que la opresión no es identidad? PUES LO SOY ¿Soy una TERF por defender a mis compañeras de su misoginia? PUES LO SOY


No los matan por ser mujeres, porque no lo son, los matan por homofobia.

No les discriminan por ser mujer, porque no lo son, los discriminan por ser trans.

No han ido y no irán nuestras luchas de la mano, por que no son iguales ni buscan lo mismo.


No me voy a callar porque no les tengo miedo, no voy a ser parte del borrado de mi historia, prefiero ser recordada como una bruja que como una traidora.

Soy Mujer No Cis, les guste o no.


Referencias del texto:

[1] En su libro “Sexo para uno” [2] Ángela Ponce es un modelo español, fue el primer transfemenino que se convirtió en Miss Universo España, ​ y que compitió en Miss Universo.​ [3] Cuento esto y que Iitzel, Liliana y Osiris me daban otras opciones de pensamiento pero yo estaba necia en mi postura, como veo que muchas chicas a las que invitamos a cuestionarse se ponen en el mismo lugar que alguna vez estuve. [4] ¿No le suena a lealtad a los hombres? ¿Androcentrismo? ¿NO? [5] Habló del porno porque en esa etapa de la adolescencia donde descubrí mi sexualidad, la pornografía estuvo muy presente, ahora entiendo lo dañina y perjudicial que es, pero parecía tan “progresista” y leías en muchas páginas sobre porno feminista que yo creía que existía.

El punto central de ese comentario es que el porno siempre es desde la lógica de los hombres y está construido a su placer y deseo, en mí visión del mundo el placer solo estaba destinado para ellos y no para las mujeres, por eso les tenía tanta envidia. [6] Organizado por las morras de “Línea aborto seguro Chiapas” donde conocí a dos de mis queridas amigas, que han influido muchísimo en mí. Nayelli y Gabriela. [7] Yo era de esas que defendía el sistema capitalista, leí a Ayn Rand y era SUPER fan de Gloria Álvarez. [8] Con ello me refiero a que sí la categoría de sexo es una construcción social, pero eso no quiere decir que nuestra realidad como mujer lo sea. [9] Pueden leer a las feministas materialistas francesas para entender mejor esto porque yo lo entendí de ellas.


Hemos decidido juntar testimonios de mujeres feministas que no están de acuerdo con el borrado jurídico, explicar el por qué y tratar de llegar a más mujeres para hacer consciencia de lo que significan las leyes de identidad de género.


La Revista Politique en colaboración con Frente feminista Radical Puebla hemos elaborado una campaña digital llama #SoyMujerNoCis, con la finalidad de posicionar el tema en México como un debate urgente. Como feministas con pensamiento crítico, somos abolicionistas del género y, reflexionamos desde un paradigma político emancipatorio.

Nos pronunciamos en contra de la misoginia de las leyes de identidad de género.

 
 
 

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